viernes, 9 de diciembre de 2011

Diablos!!! Sí soy de la generación X

Hola mis queridos amigos. Como seguramente ya saben muchos de ustedes, desde hace tiempo he tratado de colgar una página en la red. Incluso desde antes de que existieran los blogs, el myspace o el facebook. Debido a que para hacerlo con cierto decoro, y que no quede una cosa bastante chafa, se necesita invertir capital —la renta del servidor principalmente—, he decidido hacerlo por este medio del blog. Tiene una ventaja innegable: es gratuito. No me parece que esté tan mal, aunque tampoco me permite todo lo que quisiera. En fin, que la decisión está tomada. Ojalá y les resulte entretenido. Al final es sólo para que descansen un momento de todas esas redes sociales ahora omnipresentes. A mí me servirá para distraerme un poco y practicar el engorroso hábito de escribir —escribir algo que no sea tan serio—.

Considerando que conservo algunas cosas que había escrito para el otro sitio, las empezaré a subir paulatinamente. Además me tomaré un tiempo de vez en vez para escribir algo nuevo. Todavía sigo aprendiendo a usar el sitio y revisando los códigos que se pueden incrustar, —estoy muy oxidado en html— así que si lo ves al principio un poco austero, con el tiempo mejorará. Recibe entonces mi agradecimiento por tu amable atención, si es que todavía sigues aquí. Sólo una última advertencia, perdonen si de manera creciente empiezo a blasfemar cada vez más, es algo que trato de controlar pero con poco éxito; mi intención no es faltarle a nadie al respeto.

Como no sabía bien por dónde empezar, no tenía ni un tema ni una dirección para el blog, pensé en que reflejará algo en lo que la mayoría de nosotros pueda representarse. No quiero hacer una página personal donde hable de MIS intereses, MIS experiencias y MIS opiniones. No veo a quien pudiera interesarle tal cosa. Ni siquiera mi mami, quien sin duda me quiere, aguanta mucho tiempo cuando me pongo enfadoso y le cuento cosas que me apasionan pero que sin duda dan cuenta de mi ñoñez; nadie quiere saber si me recuerdo la alineación del último Arsenal campeón, o si sé quien es el máximo goleador en la Historia del América —Por cierto, es Zague—. Eso del personalismo exacerbado no es lo mío. Por eso el facebook y el twitter no me gustan tanto, bueno en realidad no me gustan. Los odio! Aunque los uso. Bueno, sólo el facebook, y muy de vez en cuando. Si bien he de confesar que me ha dado una grata sorpresa al poder localizar a mis compañeros de la secundaria y organizar una reunión. Es sólo que no lo entiendo. La realidad es que no me gusta sacarme fotos con un celular —ni siquiera tengo uno— en todos los malditos sitios del mundo, sosteniendo el aparato por encima de mi cabeza en un ángulo descendente y asumiendo esa pose como inclinando la cabeza. La idea que tengo de una foto mía es en colores apagados con un traje blanco y sosteniendo una vela en una mano y una Biblia con un rosario en la otra. Ya sabes, esas que te tomaban en los momentos de rigor y que no eran placenteras. Es que no me parece que de fotografiarse pueda surgir alguna clase de gusto y placer, a menos que seas conejita de Playboy y ganes mucho dinero con ello. Tampoco me gusta estar diciendo cada 10 minutos lo que hago, es más, no me gusta que la gente sepa lo que hago cotidianamente, no tiene nada de interesante. Me gusta contar algunas historias truqueadas por el recuerdo y la exageración, porque eso es lo que se hace cuando uno intenta escribir. Menos todavía, quiero andar pasando mensajes de amor o amistad que antes llegaban por correo y estaban llenos de figuritas de ositos y conejitos.

Pero regresando a lo importante, no quiero que parezca una página de red social, aunque reconozco que más allá de mi habitual amargura algo bueno tendrán. Pensé entonces en utilizar esa horrible clasificación por generaciones, la cual por cierto siempre encontré algo forzada. No me gusta decir que pertenezco a la generación X (1970 - 1981), pero la verdad es que sí.

Partiendo de la idea común de lo que se supone caracteriza a la generación X, de repente, al encontrármela de frente, parecía que sí describía gran parte de mi vida. Y seguramente de la de ustedes, creo. Lo que se dice generación X sin duda sólo cubre parte de la población, de hecho me parece que una muy pequeña, no puede cumplirse para todos, pero si es que eres uno de mis amigos con la misma edad y tienes algo en común con la forma de vida que llevaba —o llevo—, habrá algo que sí coincida. Y, como te digo, aunque al principio no me gustaba la clasificación, quizá sea tiempo de darle otra oportunidad. Tal vez es que ya han pasado suficientes años como para tomar distancia y verla en retrospectiva. En fin, que ya no me parece tan descabellada una clasificación así.

Se dicen miembros de la generación X las personas que nacieron entre 1970 y 1981, o sea, que hoy tienen entre 30 y 41 años. Recuerdo que hace tiempo me llegó por correo una especie de apología de mi generación, donde se recopilaban las caricaturas que veíamos y decía que podíamos andar en la calle hasta entrada la noche y salir en bicicleta y cosas así. Lo que recuerdo de esa carta es que era bastante cursi y parecía una de esas cadenas con ositos que te mandan ciertas personas, ya sabes, una de esas con paisajes increíbles o historias conmovedoras y una moraleja al final, además del siempre bonito "que Dios te colme de bendiciones…", —esto es algo que no deberían saber, pero cuando escribo esto de Dios no puedo quitar la sonrisa de mi cara, es el tipo de cosas que me doblan de risa—. El punto es que, aunque ese documento decía cosas ciertas, era bastante patético, sobre todo por el tono. Quizá tú también lo recibiste. Pero estarás de acuerdo que la verdadera narración de estas cosas debería de coincidir, si es que la escribe alguien que pertenece a tal periodo en el tiempo, con lo que la caracteriza. Entonces, para ilustrar mi punto, déjame decirte que la generación X tiene varios sinónimos: la generación de la apatía, la generación perdida o la generación del alternativo —yeah!—. Entonces, cuando sale una carta diciendo lo bonito que era todo, pues no me causa sino risa y sospecha. En gran parte para mi no era así. Aunque yo sé que soy esencialmente "contreras" a la mayoría de cosas que se dicen, debo conceder que nuestra niñez y nuestra adolescencia sí tenían un montón de cosas buenas. Pero hablar de eso no es tan divertido.

Como casi todas mis investigaciones recientes empecé por wikipedia. El año pasado hasta les done un dólar sintiéndome un usuario asiduo de este sitio. Este es el link para que lo lean por ustedes mismos. Si lo pueden leer en inglés pues mejor, pero la traducción al español también está entretenida, además de que se refiere hacia el final a la generación X en México. Para resumir, la generación X tiene estas características: romper con las costumbres anteriores —check—, no creer en Dios —check—, tener relaciones antes del matrimonio —perdón mi amor por quemarte pero este es un ejercicio de honestidad, CHECK—, no respetar a sus padres —check, aunque nos sea algo de lo que me sienta orgulloso y ahora me arrepiento—, poner a sus amistades antes que la familia y sufrir de depresión e inconformidad —check—. Yo sé que todo esto no te pasa a ti, pero la verdad que la mayoría si me ha pasado en algún periodo a mi. Bueno, no la mayoría, la verdad todo, y no en un periodo, me sigue pasando.

Romper las costumbres es algo normal para cada generación, creo, pero quizá es que para nosotros las cosas estaban más fáciles. Que yo lo recuerde nunca fue difícil para mi. Sólo es algo que hacías como con una motivación natural. Por ejemplo, en casa de una de mis abuelas, llamémosla la tradicional, no se podía cambiarle a la tele, correr en el patio o hacer algo más que permanecer sentado sin hablar. Diablos! De verdad odiaba visitarla, era aburrido a muerte. No sé cuantos programas de Sábado Gigante con Don Francisco me tuve que reventar porque en esa casa era lo que se veía los fines de semana. En esas ocasiones sentía el firme deseo de mandar todo al carajo y hacer lo que me place, pero me detenía, más que por miedo a mi abuela, por no acongojar a mi mami. En contraste, en casa de mi otra abuela "todo había sido emancipado por la voluntad". Cada quien se sentía libre de hacer lo que quisiera, lo que no resultaba en una especie de libertinaje, sino en una relajación increíble, en la felicidad. Si tenías sueño tomabas una cama y te dormías, si no querías ver lo que veían los demás te ibas a otro cuarto y ponías la tele en lo que tú quisieras, si tenias hambre abrías el refrigerador y buscabas algo.

Desde luego mi supuesta rebeldía no era total y también hacía cosas aunque no fueran lo más agradable, como ir al escuela o hacer la tarea —la mayoría de las veces—. Así crecí sin saber porque hacían tanto pancho por seguir un montón de reglas acartonadas y pedantes, de costumbres que no tienen mucho sentido más allá de la estúpida apariencia. Y aclaro, no me molestan las reglas, me molesta lo que se hace por apariencia. Por ejemplo, no entiendo por qué mis hermanos le hablan "de usted" a mis tíos, es absurdo, los conocen de toda la vida. Ni por qué en el trabajo a los jefes les dicen siempre Licenciado con una reverencia infinita y no les llaman por su nombre —con respeto, pero sin caer en esa especie de temor—. En mi último trabajo, nunca entendí porque cuando llegaba una supervisión como la directora de personal o el jefe de los cuerpos todos se ponen en pose superformal, como si ellos no supieran que cuando no están eso es una sucursal de chismes y chistes. Cuando visito a Adriana, todavía encuentro folclórico, por decir lo menos, que cada vez que se cruza o se traslada diga: "permiso". Yo diría: "voy por ahí" —acompañado de un pequeño silbido al principio— y sólo si me estorbas al pasar. Si no, para que te digo algo. Lo que quiero decir es que, aunque tu sabes que ahora soy un fanático de las leyes y las normas y de seguirlas todas tal como se estipula —dice una canción de los tres: "…si mato una mosca es muy posible que la entierre—, eso no quiere decir que no haya roto con las costumbres anteriores y lo siga haciendo cuando no tienen ningún sentido. Me obligo a cumplir con unas leyes y normas porque de verdad creo en ellas, y no me importa lo que me digan. Al contrario, si me importara lo que dicen, entonces no las respetaría, como cuando no me paso los altos incluso cuando no viene ningún carro y es perfectamente seguro hacerlo, o cuando camino otros 50 metros para cruzar por el puente peatonal, y todos me dicen que soy un ñoño.

Como muchas de las personas de mi generación no voy a acartonarme para cumplir con cierta apariencia que se supone debería de poseer. Cuando te vea te voy a saludar, pero no esperes un saludo del siglo pasado, te voy a decir "gracias" y "por favor", pero no esperes nada que sólo se hace por apariencia. Una vez en la secundaria, en uno de estos días libres de kermés, fui con el pantalón al revés. Sí, con las bolsas hacia el frente y el cierre hacia atrás. Y además convencí a mi amigo Gerardo que hiciera lo mismo. Fue divertido, y aunque todos me echaron carrilla, tampoco paso nada. Lo vi en una revista y pensé que nadie me iba a decir como usar los pantalones. Estoy muy orgulloso de no tener miedo a la burla o al ridículo. Ningún ridículo te mata. Era esa rebeldía estúpida de juventud, pero en el fondo lo que quería era dejar claro es que no iba a hacer algo sólo porque era la costumbre. Las cosas deben hacerse porque se creen de verdad. En mi último trabajo vestía todos los días trajecito y corbatita, menos los viernes casuales —donde me pidieron encarecidamente que no llegara al extremo de la mezclilla—. Esa es una de las cosas que son requisito para algo, pero eso no quería decir que me tenía que comportar como un autómata de cartón —dice una canción de los caifanes: …pero nunca me voy a transformar en ti—. Bien se dice también que los hábitos no hacen al monje. Así que con todo y trajecito nunca me comporté como algo que no fuera. En fin, que lo que yo creo, y coincide con lo que se supone hace la generación X, es no seguir más costumbres sólo porque ahí están. Aunque yo sé que un montón de personas sigue en esa onda de las costumbres, ya te dije que incluso Adriana le entra a eso, pero en cierta medida y en algunas cosas la mayoría de nosotros, los hombres X —pido nightcrowler—, no lo toleramos más.

Otra característica es no creer en Dios. En esta no hay mucho que decir, la mayoría sigue la costumbre, la mamá de tu abuela fue creyente, y por eso también tu abuela, y tu mami, y ahora tú, y lo será tu hijo, etc. No importa si fuiste a la universidad y se supone que te formaste en una tradición científica que te enseña a ser escéptico de lo que la gente cree sin RAZÓN. Si eso no te puede cambiar, yo no sé que pueda hacerlo. La verdad es que este punto no aplica mucho para nuestro país tan TRADICIONALMENTE religioso. Yo entiendo que mi abuela sea religiosa, y que mami también, pues son de otra generación y lo más cerca de la ciencia que llegaron era la ciencia ficción de las películas. En menor medida entiendo que tú lo seas, pues esa es una costumbre difícil de romper. En otros lados el ateísmo va tomando cada vez más fuerza, eso ha de hablar por sí solo. Por ejemplo, en la preparatoria recuerdo que Harry y yo nos poníamos un poco blasfemos y molestábamos a Nacho con cosas religiosas. Ya sabes, con las pequeñas contradicciones que encuentras en la Biblia y eso. Entonces nuestro amigo Jonas quedaba en medio de las disputas, y le preguntabas: ¿tú que crees Jonas? A lo que el siempre respondía: "yo no sé güey a mí no me metan en eso". La verdad es que no podía romper con su tradición, quizá no quería creer en Dios, pero seguía siendo temeroso de lo que pudiera pasarle si confesaba su indecisión. Yo diría que como muchos, no era creyente pero sí "temeroso de Dios". Baste esta pequeña descripción porque luego la gente se ofende en estos temas, mejor dejarle así. Sólo es que ese aspecto de la generación X sí enraizó en mi y en algunos otros.

Otra característica es tener relaciones antes del matrimonio —que rico—. Me imagino que esto no es privativo de la generación X, es decir, cuando te avientas una de esa películas de época vez que también le ponían duro y sabroso y no estaban casados. Imagino que en todos los tiempos ha habido adulterio, asesinato pasional y las más diversas perversiones sexuales. Siempre ha habido una que otra oveja descarriada que quedaba en Barcelona, la diferencia es que en mi generación ya no había necesidad de mandarlas con unos tíos a provincia, a un convento, o decir que ese hijo que había tenido era en realidad "su hermanito". Y sin embargo, lo cierto es que todavía nos toco vivir con una idea desvirtuada del sexo. Aún recuerdo cómo se ponía roja mi mami cuando la familia veía una película y aparecían 30 segundo de sexo, y además malísimos, ni siquiera clasifican como soft porn. Le faltaban manos para taparnos los ojos. No sé si a todos les paso igual, pero por lo menos en mi casa nunca hubo la famosa charla de las mariposas y las abejas. Todo lo que iba descubriendo del sexo estaba sin duda malversado y adulterado, lleno de mitos como la yumbina y los lentes de rayos x que supuestamente podías comprar en Tepito, en realidad creo que fuimos unos verdaderos autodidactas y corrimos con un poco de suerte. Además de eso, nos toco crecer en los ochentas con películas de albures y ficheras, con figuras como la del padrote —Pedro Navajas interpretado magistralmente por Andrés García— o el caguamo —para el cual igual servía Polo-Polo, Rafael Inclán, Alfonso Sayas, El caballo, El Comanche o hasta Chóforo—. Así terminabas por creer que cuando fueras a comprar el pan, o la leche, o entrando a un cine, o con tu vecina, o cualquier lugar típico de estas películas, tendrías sexo con una mujer de carnes prominentes entre chistes y albures, y que estarías a punto de ser descubierto por su novio o marido pero saldrías airoso.

Ya en serio, aún creo firmemente que no hay absolutamente nada de malo en el sexo prematrimonial, al contrario, sólo encuentro cosas buenas en él. Siempre y cuando sean responsables. No imagino que una pareja durará muchos años para casarse, y luego descubrir que eran sexualmente incompatibles; que fiasco! Quizá es que entendimos que una expresión tan importante del amor entre dos personas no puede retrasarse, ni ha de condicionarse a unos protocolos anticuados y francamente obsoletos. Y aunque no fuera expresión del amor de telenovela que esperábamos, aunque fuera un acostón, igual no había nada de malo en ello, nada para avergonzarte o arrepentirte. Una vez que lo ves tal y como es, no hay motivo para la culpa, al contrario, es algo muy divertido y maravilloso. Todavía me acuerdo una vez que coincidí con mi amigo Daniel en un "cinco letras", que cosa tan cagada. Después de retozar un rato a la manera de un sátiro, uno se aburre y tiende a asomarse por la ventana. Esa vez no fue sino para ver su Monza Azul en el estacionamiento con el inconfundible Kenny de South Park que colgaba de su espejo retrovisor. Y pensar que estábamos cerca mientras nos divertíamos tanto.

En lo que se refiere a lo de no respetar a los padres no quiero decir nada, sino sólo expresar mi arrepentimiento por todo lo que alguna vez llegue a lastimar a los míos. No era sino resultado de esa supuesta incomprensión que cree sufrir todo adolescente. En la miopía de mi juventud, pensaba que para reafirmar mi identidad tenía que negar todo lo que eran ellos; literalmente llevarles la contra. Eso es una falsedad que me tomo tiempo descubrir y que es fuente de mis más sinceros arrepentimientos. Si bien he de decir a mi favor, que aunque pudiera ser muy hiriente, nunca fui grosero. Ese no es mi estilo.

Así que por último, no queda sino aquella fea etapa de la depresión y la inconformidad. La inconformidad todavía la tengo, de hecho cada día incrementa, cada día me indignan más y más cosas sobre este país, sus políticos, lo que son capaces de hacer algunos parásitos por el dinero o la fama, la irresponsabilidad en nuestro trato con el ambiente, la estupidez de la gente, etc. Creo que eso es algo que nunca se me va a mitigar, pero sin duda eso es algo bueno. No sufro de inconformidad a la manera de la Botarga —Alondra— que no hace sino quejarse de absolutamente todo por los detalles más ínfimos. Que si la sopa está muy caliente, que si la comida está insípida, que si el baño está sucio, Dios mío! Pero como ella no es de la generación X, entonces eso ha de explicar su interminable lista de quejidos y lloriqueos por nada. Para demostrar mi punto, seguro se queja cuando lea esto. Ya la escucho: "que si soy un pasado de lanza", "que con que derecho digo algo de ella", etc. Bla, bla, bla. —y seguro también se queja del bla, bla, bla— La inconformidad sobre lo importante es algo que debemos de tener todos, es la única manera en que las cosas pueden llegar a mejorar. De eso si estoy convencido. No podemos acostumbrarnos a lo que ya por si mismo es indignante. TODOS DEBEMOS SER INDIGNADOS!!!

En cuanto a la depresión, no se bien como funciona, me imagino que en la fábrica del universo hay personas de todos colores, yo sé que soy gris. En la canción de "Mr. Jones" de los "Counting Crows" cuando llega el momento de más fuerza, el clímax, se deja escuchar un grito que dice: gray is my favourite color. Siempre lo he creído. Muchas tardes de mi vida, especialmente durante mi adolescencia, podía deprimirme hasta extremos nauseabundos. Hubo un tiempo que podía escuchar hasta cinco veces en un sólo día el O.K Computer de Radiohead. Cada vez quedaba un poco más loco, pero de que podía, podía. Aunque eso era algo que estaba en el ambiente y afectaba a las personas de cierta sensibilidad, aquí si no había nada de voluntad o premeditación. Todavía hace unos días vi a un montón de treintañeros y cuarentones sentir una especie de posesión dionisiaca cuando unos cincuentones tocaban Jeremy, que no es sino una canción sobre un chavito que se vuela la tapa de los sesos frente a su clase —ahh, pero como llega—. Recuerdo el día de Abril en que dijeron que Kurt Cobain se había suicidado y cómo sentimos que el Lennon de nuestra generación se había terminado, recuerdo como vestía todos los días los mismos jeans, converse negros y un suéter verde muy grunge. Recuerdo como me gustaba el video de Black Hole Sun de Sound Garden, con su distorsión por esteroides de la realidad que me provocaba cierto grado de nauseas. Y aquel que sí da nauseas de Closer por NIN. Pero mientras yo me creía una verdadera piltrafa, ni amigo Nacho era feliz con las Spice Girls, y toda mi clase de prepa se dedicaba a tararear una canción de OV7 que decia: "te quiero, tanto, tanto, tanto,... traviesa —o algo así—". Me imagino que ellos tienen otros colores. Ya no hablemos de la diferencia entre lo que yo sentía cuando veía la naranja mecánica, pulp fiction, o trainspotting, mientras que la mayoría comentaba Titanic o Jurassic Park. Recuerdo escuchar tardes enteras radioactivo, donde los juguetes eran por definición "ofensivos e inhumanos". En fin, sobre esto no tiene más sentido seguir.

Ahora estoy feliz, —incluso en mis minidepresiones—, de ser una persona gris que ha encontrado por su camino personas de todos los colores. Me alegra haberlos conocido a todos y cada uno de ustedes, literalmente colorean mi vida. Y aunque ser del club de los hombre X no es para todos, sí son de ese selecto club de las personas a las que quiero y estimo. La generación X quizá se haya disuelto, o está en ese proceso, las personas cambian y en su cambio inciden en el cambio de otros. Supongo que ese es el sentido de la vida. Si no te fueras haciendo mejor, ¿qué caso tendría?

Baste pues, para que a partir de ahora escriba algo de cuando en vez...

8 comentarios:

  1. Dos palabras, no ma..., jajajaja no es cierto. La verdad te he leído cosas mejores, y sobre todo, dices que no vas a hacer, lo que terminas haciendo, hablas te tí, a mi no me parece mal, pero lo haces.
    Le podrías haber agregado uno que otro dato, por ejemplo con lo de Dios, hace poco leía a un científico evolucionista, decir que la mayor parte de la humanidad siempre va a creer en Dios, que es una necesidad y bueno varias cosas más, era un artículo muy interesante, sobre todo por ser de alguien que no cree en dios.
    Y pues ya que te pusiste anecdótico, recuerdas la vieja que te dijo "es de bien nacidos regresar a tus padres lo que te dieron" o una mamada por el estilo. Que pinche risa nos dio, pero bueno lo de los padres no hay remedio así es y así será, demasiadas cosas solo se entienden hasta que entras al ruedo, las puedes racionalizar y definir y lo que quieras, pero ser padre te hace entender mil cosas de tus padres, buenas y malas, y te resignas a que seguramente serán igual o más cabrones (dios de los ateos agarrame confesado).
    Y sobre la depresión, fijate que aprendía a usar esa palabra y loco, con cuidado, cuando alguien cercano tiene declarada clinicamente depresión está cabrón, lo mismo cuando alguien cercano está, pero ya no es quien fue, ya se piró, o como decimos se volvió loco, es algo fuerte y no las "locuras" (pendejadas, extravagancias y demás) que uno hacía.
    En fin me dio mucho gusto leerte y espero que sigas escribiendo.
    Daniel

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  2. Emotivo, alegre y divertido, Te comento que si pudiera elegir entre ser X ó U elegiría U,es la letra más divertida en la rola de las vocales de Crí, Crí.
    Nuestra generación se ha caracterizado por ser un poco pueril, adicta las caricaturas, a la comida chatarra y a los dulces picositos, algunos se hicieron adictos a la tv y a los video juegos, otros a la trilogía “sexo, drogas y pachanga” Creo que ahora podemos observar que, aún con la reticencia a perder los convencionalismos de la infancia, no podemos evitar tener inquietudes sociales y políticas, como que nos hemos tardado en procesar nuestro lugar en el mundo, ¿será que somos producto de una década, en la que la disposición de los planetas estaba en la casa de Géminis, lo que confirió una dualidad esquizofrénica a la coherencia entre palabra y acto que obnubila y hace perder el rumbo, o como que ya no sabemos si somos de aquí o allá? O como diría mi Abuela Clarita ¡Carajo son mexicanos o gringos!
    Tal vez la causa principal es que los bombardeos mediáticos si hacen efecto, ya que mencionaste a dios, pensamos que no ha sido facil ubicarlo en el espacio cósmico, ni en los espaciós microscopicos, desde mi perspectiva creo que no es algo que podamos medianamente imaginar, cosa que aprovecharon los misóginos de las religión judeo cristiana, convirtiendo a esa fuerza cosmica en un barbón sanguinario e impotente, que tuvo un hijo que fué asesinado por una bola de nefastos, dentro de los cuales se encontraban misericordes beatos con vestidos largos que por un error divino o de ingeniería genética, han resultado además de misóginos, pederastas que disfrutan y cobran por la colocación del tatuaje invisible del pecado original, este rito evangelizador tiene en nuestro país, como unos 517 años, por fortuna es mucho menos de lo que han tenido que soportado los pueblos de Europa, que por cierto cada vez tienen menos adeptos a este tipo de practicas, prefieren viajar por el mundo que bautizar a sus hijos y como últimamente las mujeres europeas se han dado cuenta de la sobrepoblación y del poco espacio que tienen en sus países, prefieren medirse con eso de las paridas.
    Además de tener que expiar el pecado de nuestra concepción con el sentimiento de culpa, esos beatos y falsos lideres han instalado muy sutilmente el morbo, el cual se refrenda a través de todos los medios de comunicación, se especializan en domarteser un observador pasivo y frustrado que se traga todo lo que le ofrecen. Pero eso si, si se te ocurre pensar en destruir lo que te hace mal, te censuran o te matan ellos en pro de las buenas costumbres, son unos verdaderos hijos de la Chrysler.

    Algunas de Las mujeres y los Hombres de la generación XU decimos “Otro Mundo es Posible” “No más Mentira e impunidad” “No más sumisión”, “No más perdón” Damos el rostro al sol para recordar el lema “TIERRA ES LIBERTAD” “
    Viva el pulque, el maíz y mis hermanas y hermanos
    Viento del sur sopla fuerte, fuerte, bien fuerte.
    Ometeotl
    In Lakesh
    Saludos Banda
    Gio

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  3. Gracias my querido Danzo, Si tienes razón, en que al final termino hablando de mi, Pero no exactamente. Más bien cuento historias que me involucran, que es un poco distinto. Cuando tu tienes una conversación con cualquier persona lo que haces es contar historias, sobre tí o sobre los demás. Fuera del contexto de una historia o una anécdota, lo que dices de ti mismo si es pura vanidad, como en el Facebook. No es lo mismo decir que la vas a los Pumas, lo cual es un cuanto intrascendente para la mayoría de nosotros, que contar una historia sobre cuando en medio de la rebel les echaron a los caballos los granaderos. Eso sí es interesante. Quíza sí se me fueron unas cuantas vanidades, pero mi intento es por contar unas historias chidas. Por lo de la anécdota de cuando nos llamaron por contraste "mal nacidos", la verdad creo que lo que más le molestaba era que te siguieras riendo cuando se enojaba cada vez más. Pero la verdad que sí fue un buen momento. Si el artículo que me platicas sobre el científico evolucionista está en internet, entonces compártelo. Yo creería que eventualmente el ateísmo se va a imponer, pues si Dios nació como una figura de explicación de los fenómenos que encontraban literalmente "inexplicables" parece cada vez más superflua. Desde luego hay algunos fenómenos muy difíciles de explicar incluso científicamente, como la vida y la muerte, pero tendría que leer el artículo para saber bien cuales son sus razones para afirmar eso. Respecto a a la depresión, tienes razón, quizá deba reservarse el término para el desorden clínico, quizá sea mejor hablar para nuestro caso de "disposición a la melancolía".


    Para Si, que bueno que mi pequeña vacilada de artículo haya servido para que sacaras todo ese que llevadas dentro y seguramente querías decir. Yo trataba de ser respetuoso con los religiosos, pero tú si que les diste duro y a la cabeza. Lo que no quiere decir que no estoy de acuerdo contigo. Con lo que sí no estoy de acuerdo es con tu tesis de que despertamos políticamente aunque sea muy tarde. Cual despertar??? Se demostrará claramente si es que, ojalá y que no, gana tu novio Peña Nieto. Cuál conciencia social??? Además eso de la enajenación en la TV y los videojuegos no es pretexto de nada. Mucha gente ve TV, juega videojuegos, es aficionado al sexo, al fútbol, etc, y es muy consciente e inteligente, por muestra estoy yo - jajaja-. Eso es puro pretexto, es una justificación para la pendejez, que no se si es innata o adquirida, pero no si se que no es determinada por lo que haces, sino que todo está en la forma que lo haces. Pero al final me alegra muchísimo que estés de nuestro lado con los INDIGNADOS!!!

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  4. Hola, me agrada que estés escribiendo. Tienes razón, ser de la generación X nos marcó.
    Tu sabes que escribes bien, tus ideas son precisas y siguen una estructura muy clara, mi queja en ese aspecto y que de verdad me molesta leer es el uso sólo de los signos de interrogación y admiración finales!!!, ¡¡¡no!!!, entiendo que la generación X rompa reglas, pero que no sean las gramaticales. Tal vez, y no de muy buen agrado, lo tolero en mensajes de celular o en notas rápidas, pero creo que no nos quita más que un segundo preguntar así: ¿? o admirarnos así: ¡ !, para mi es muy molesto y equivalente a usar la K para suplantar letras. No sé, a lo mejor fue para hacer tu blog de manera desfachatada, pero considéralo.
    Entrando a terrenos personales, acepto que digo "permiso", pero no creo que sea del tipo de "permítame usted" como insinúas en tu escrito, tampoco voy a usar tu "voy por ahí" que se asemeja mucho a la clásica usanza de los diableros: Ay va el diablooo (sí, ay en lugar de ahí porque lo dicen sin el acento, por cierto, creo que tu tampoco le pones el acento a tu ay). Lo digas con otras palabras y en otro tono haces lo mismo que si estuvieras diciendo permiso, estas dando una señal de aviso, llámalo como le llames o en el tono que lo digas, sino, solo pasarías sin ver como en el video de The Verve, tú sabes cual.
    Siguiendo con el tema, las costumbres no son del todo reprobables, sino, no tendría caso estar luchando por que se respete a la cultura Wixárica, siempre que esto sea por respeto a los demás y no por el hecho de ser un rebelde por el mero hecho de serlo, como rezaba aquella taranovela de telerisa.
    Para terminar, algo que siempre me molestó de que a mi generación la llamaran X fue por el sino de apatía, me niego a eso, creo que siempre se enumeran las características que nombras, pero no sólo es eso, creo que la generación X si es mucho de lo que se dice de ella, pero también creo que siempre ha habido gente que ha ido más allá de ese encasillamiento, que no digo que salgan de esa descripción general, que veíamos tele, que nos enajenábamos con lo que quieras, pero que también nos preocupábamos por los otros, porque eso de indignarnos no es algo nuevo ni es moda, y fue con mera gente nacida en la generación X que se dio el apoyo al movimiento zapatista, que nos indignábamos con los fraudes electorales, que ya salíamos a protestar, que se llevo acabo un Live Aid, solo por citar algunos.
    Eso es todo, espero leer pronto tu segundo escrito.

    Saludos y spanish bombs.

    Adriana

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  5. Gracias por leer el blog gordita. Espero que no te incomode o moleste. Como siempre, me falla un poco la manera de expresarme, pero sobre todo yo no estoy en contra de las costumbres, sino de las que se aceptan de forma irreflexiva. No creo que este mal decir "con permiso". Yo mismo soy muy amable con las personas, pero sí estoy en contra de las que son como automáticas como tú lo haces. Tampoco creo que seas monja o agachona, al contrario, creo que eres una mujer revolucionaria y fuerte. Pero tú sabes que todo esa fuerza que tienes para quejarte sobre la injusticia ajena la pierdes en tu casa. Ya está de más recordar todas las cosas cosas donde te he hecho saber que tienes un doble estándar. Por último, igual que conteste a Gina, el que ustedes crean en el activismo y estén del lado de los indignados, lo cual es buenísimo, no las autoriza a una generalización a todas luces arbitraria. Activismo ha habído antes de la generación x y en ese tiempo sí caracterizó a una generación. Pero la nuestra es esencialmente apática. Ni siquiera es suficientemente activa como para indignarse de manera general por cosas tan atroces como las muertas de Juárez, un supuesto fraude electoral o la inseguridad. Quieres ver como la gente es capaz de organizarse, que tal en una sola semana millones a la basílica. Cuando eso suceda con algo de nuestra generación, entonces si que me digan sobre el activismo

    Saludos,

    Wario.

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  6. Hoy lei un artículo publicado en la gaceta UNAM sobre el día mundial de la salud mental. Según las cifras entre un 10 y 12 por ciento de la población mundial padece un "estado depresivo mayor" y entre 15 y 18 por ciento presentan estados depresivos en el transcurso de su vida. Esto me lleva a suavizar mi tesis y aceptar que los de la generación x somos más de los que pensaba. De cualquier modo sólo somos uno de cada diez, en el mejor de los casos. Pero por si las dudas no estaría mal que hicieras un autoexamen, y si te encuentras muy alternativo, demasiado alternativo, entonces acude al especialista para un diagnóstico puntual. Según el artículo, las personas que la padecen tardan entre 3 y ocho años antes de acudir a un especialista. Aunado con el alto índice de suicidios, no te nos vayas a pelar antes. ¡Cuidado!

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  7. Hola Wario, antes que nada Gracias por compartir tu blog.
    Una pregunta, ¿cómo se llama a la generación que siga a la X? ¿y? En algunas cosas me identifico con la X pero no en todo.. será cuestión, como en todo, de las experiencias personales, trasfondo y contexto si lo ponemos más bonito.
    Lo que más me gustó fue "Ningún ridículo te mata" casi que lo vuelvo mantra xD en fin, a esta hora (más que nada porque últimamente me he estado durmiendo temprano) ya no hilo muy bien lo que quiero decir así que mejor aquí lo corto.
    Bueno, algo más, ya te estaré leyendo.
    Disfruta tus vacaciones, hasta pronto.
    Thania

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  8. Hola Thania,

    Creo que no te identificas con la generación X porque tú perteneces a la que sigue. Lo cual está más canijo, esta muy dispersa y tiene muchos nombres: generación Y, Echo boomers, generación Peter Pan, etc. Y lo que la caracteriza es que no es para nada uniforme, excepto en que se perdieron en vivo los grandes cambios de la tecnología y asumen que siempre ha sido así. No imaginan, por ejemplo, la televisión sin control remoto, no imaginan que antes te tenías que parar para cambiar el canal —dándole vueltas a una perilla o apretando un botón para cada canal—. O lo de los celulares, etc. Lo que está raro es que es crítica pero agarra parejo, no es crítica sólo contra los autoritarismos —padres—, sino contra los propios críticos; se dice que no creen en los ideales hippies, ni en la contracultura punk de los 80, ni en el nihilismo de los 90. Eso está raro porque terminan por consumir de todo, como en botica. Igual le entran a Britney que al guarrotón —que pensándolo bien se parecen—, Quizá es que son más extremos y no les importa nada más que consumir. Desde luego tendrán sus excepciones, seguro también por el contexto. Pero seguro son más felices que los de la generación X, por lo menos hasta ahora; desde los 90's y hasta principios del 2008 hay bonanza económica. —Yo sé que en México no— pero eso debe influir. Tienen acceso a las cosas de una manera increiblemente fácil. Antes las casas tenían un televisor, dos y ya era demasiado, ahora cada quien puede tener el suyo desde que eres niño, tienen cable, antes sólo 8 canales, pueden tener toda la música que quieran, antes tenías que prestarte los discos o los cassetes e incluso la gente grababa las canciones del radio —yo, por cierto voy a buscar mis grabaciones del radio—. La gente no tenía computadora, sólo las escuelas y los muy clavados en la tecnología. etc. Bueno, ya no hablemos del teléfono celular.

    Al final, que bueno que te gustó. Felices vacaciones para ti también. Ya tendré tiempo para subir un poco más de choros que hace tiempo escribí.

    Saludos,

    Wario

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